
Los alrededores de Castelsardo son ricos en testimonios históricos y otras curiosidades naturales, como la Roca del Elefante.
¿Por qué no sacar provecho de vuestras vacaciones en Castelsardo por descubrirlos?
La roca del Elefante, gran piedra de la forma de un pachiderma sentado, es uno de los símbolos de Castelsardo en Cerdeña, tanto como la ciudadela del castello.
Dicha curiosidad natural se encuentra en la carretera estatal 134, que une Castelsardo a Sedini y no es posible no verla porque la trompa del Elefante se asoma hacia la carretera.
Además de ser el símbolo de Castelsardo, la Roca del Elefante es uno de los monumentos más importantes del perioso neolítico.
En el pasado, la roca era conocida bajo el nombre de “Sa Pedra Pertunta”, o sea la piedra perforata, porque por un lado fue erosionada por el viento, y por otro fue excavada por los hombres prenurágicos para edificar las Domus de Janas.
Según la leyenda popular, las Domus de Janas albergaban a los ogros, hadas y otras brujas ; pero en realidad, son antiguas tumbas, excavadas en las paredes de roca.
El hecho es que tenían que parecerse a la casa del difunto para ayudar al muerto descansar en paz.
Por lo que concierne la Domus del Elefante, se dice que era seguramente la Tuba de un jefe, porque las paredes interiores contienen esculturas taurinas, que hacen referencia a la potencia.
Al contrario de una “tumba normal” y de otras Domus de Janas, se puede visitar el interior de las tumbas, y algunas comunican entre ellas.